II TORNEO VICTORIANO TRIÁNGULAR

CRÓNICA DEL ENTRENADOR

Jesús Moreno Rodríguez, Director de Rugby y Entrenador del Equipo Senior del Marbella Rugby Club.

Volvemos a empezar una nueva temporada, la 20/21, que viene cargada de novedades e incertidumbres. Estas son, en su mayoría, provocadas por la situación sanitaria y la pandemia que lo envuelve todo, como una niebla extraña a la que nos vamos acostumbrando poco a poco, y el terrible final de temporada que vivieron los equipos seniors del año pasado como consecuencia del fracaso del proyecto deportivo.

Pero en el Marbella Rugby Club sabemos levantarnos, y luchar contra las adversidades, casi como en los partidos más duros que el rugby nos puede plantear a veces. Por eso, la junta directiva el club ha decidido confiar en Pablo Torres, entrenador del sub18, y en el aquí firmante. Junto con la ayuda de los infatigables del club, fieles a este hasta la extenuación, e incansables para apoyar y buscar la forma de levantar situaciones imposibles, hemos planificado un trabajo de 3 años a escala completa dentro del club. Y para construir este nuevo edificio, necesitábamos poner la primera piedra. Esta ha sido el triangular de este fin de semana, en el que nos hemos enfrentado a los grandes equipos como son La Vila RC y el Ciencias Olavide. 

En este triangular el equipo senior en su conjunto, con 35 jugadores, disputó 2 partidos de 40 minutos cada uno. Es evidente que un partido de rugby se va a mirar siempre el resultado, pero no era nuestro objetivo dentro del cuerpo técnico. Esa tarde, en el magnífico estadio que es el Manuel Becerra, queríamos saber si el Marbella rugby club ¿olvida? ser un equipo. Y vaya que si lo demostraron. Nuestros jugadores tenían hambre, … hambre de rugby después de más de 7 meses sin poder disputar un partido; hambre de orgullo, de poder limpiar el nombre de su equipo delante de los familiares y amigos que vinieron a verlos jugar este triangular, y hambre de competir, de volver a sentir dentro de ellos la excitación y nerviosismo que implica intentar superar a los adversarios.

Para poder jugar estos partidos, el equipo se sometió a la realización de test de antígenos, realizados por el doctor Héctor Gutiérrez, jugador del club y canterano del club, y con la asistencia de Jesús Jiménez, preparador físico del club; habiendo dado negativo todos los jugadores, procedimos al calentamiento y disputa del primer partido. El rival era el Ciencias Olavide, el único representante del rugby andaluz en la categoría de oro del rugby español. El desafío era mayúsculo. No pudimos competir en las fases estáticas, teniendo problemas para poder producir fases de juego desde nuestras formaciones, pero el comportamiento del equipo y de los jugadores a nivel individual, fue irreprochable. En vez de hundirse en los errores y dejarse dominar por el pesimismo, el equipo lucho hasta el último minuto para intentar llegar a marcar algún ensayo. Y, aun así, no se encontraron soluciones para romper el candado que era la defensa sevillana. Esto podría haber creado un estado de pesadumbre y de negatividad para el segundo partido … yo mismo lo creía. Pero este equipo, estos jugadores, tenian hambre de juego y carácter, y lo demostraron contra la Vila RC.

Algunos pensarían que, por estar en nuestra misma división, pero en diferente grupo, La Vila sería un rival más asequible, pero eso sería subestimar a un equipo que hace no tanto jugaba competiciones europeas. Este partido típico de los partidos de pretemporada estuvo lleno de errores por parte de los 2 equipos, que permitieron infinidad de ‘turnovers’ que daban una falsa sensación de dinamismo. Pero a cada ensayo que La Vila nos infligió, nosotros respondimos con otro, para un total de 2 para cada equipo. El primero con una fase de juego construida, que presagia una línea de ataque peligrosa y rápida, el segundo, con una intercepción en la línea de 22 de la Vila, que demuestra que estos jugadores no se van a rendir tan fácilmente. 

En resumen, ha sido un excelente torneo donde hemos podido sentar las bases de un equipo al que le queda mucho por trabajar, pero que promete dar muchas alegrías a la afición de Marbella.

English Translation
Trainers Analysis – Jesús Moreno Rodríguez, Director de Rugby and Principal Trainer Senior Team  Marbella Rugby Club.

A new season begins again, the 20/21 season, which is full of changes and uncertainties. These are, for the most part, due to the health situation and the pandemic that surrounds everything, like a strange fog to which we are gradually becoming accustomed, and the terrible end of the season that the senior teams experienced last year as a result of the failure of the seasons sports project.

But at Marbella Rugby Club we know how to get up and fight against adversity, as in the hardest games that rugby can sometimes present us with. That is why the board of directors of the club has decided to trust Pablo Torres, coach of the U18, and myself. Together with the help of the unfailing club staff, faithful to this until exhaustion, and tireless to support and seek ways to lift us from impossible situations, we have planned a 3-year full-scale work within the club. And to build this new project, we needed to lay the first stone. This was this weekend’s triangular, in which we faced the major league teams such as La Vila RC and Ciencias Olavide.

During this triangular, the senior team, with 35 players, played 2 games of 40 minutes each. Evidently rugby matches are judged by the result, but that was not our objective among our coaching team. That afternoon, in the magnificent stadium that is the Manuel Becerra, we wanted to know if the Marbella Rugby Club had ‘forgotten’ how to be a team. And they proved it. Our players were hungry, … hungry for rugby after more than 7 months without being able to play a match; hungry for pride, and to be able to clear the name of their team in front of the family and friends who came to see them play this triangular, and hunger to compete, to feel again inside them the excitement and nervousness that trying to beat the opponents implies.

To be able to play these games, the team underwent antibody tests, carried out by Dr. Héctor Gutiérrez, a home-grown club player, and with the assistance of Jesus Jiménez , physical trainer of the club; after all players were given negative results, we proceeded to warm up and play the first game. The rival was Ciencias Olavide, the only representative of Andalusian rugby who holds a place in the Gold category the highest category in Spanish rugby. The challenge was great. We could not compete in the static phases, having problems to produce phases of play from our formations, but the behaviour of the team and individual players, was irreproachable. Instead of sinking into mistakes and letting themselves be dominated by pessimism, the team fought until the last minute to try and score some goals. And even so, no solutions were found to break the lock that was the Sevillian defence. This could have created a state of gloom and negativity for the second game … I believed it myself. But this team, these players, were hungry for game and character, and they showed it against the Vila RC. 

Some would think that by being in our same division, but in a different group, La Vila would be a more affordable rival, but that would be to underestimate a team that not so long ago played European competitions. This typical pre-season match was full of errors on the part of the two teams, which allowed for an infinite number of turnovers that gave a false sense of dynamism. But to each trial that La Vila inflicted on us, we responded with another, for a total of 2 for each team. The first one with a built up phase of play, which forbode a dangerous and fast line of attack, the second one, with an interception on the line of 22 of La Vila, which shows that these players are not going to give up so easily. 

In summary, it has been an excellent tournament where we have been able to lay the foundations of a team that has a lot of work to do, but that promises to give a lot of joy to the fans of Marbella.

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